viernes, 30 de diciembre de 2011

POKHARA PARADISE


         Hemos estado en Pokhara durante 20 días que han dado tiempo para mucho y a la vez para poco, ya me entendéis, hemos tenido tiempo de descansar que después de casi 40 días de trekking, comiendo escasamente, andando todo el día con el mochilón y pasando frío al caer el sol LO NECESITÁBAMOS, aquí hemos encontrado comida rica y variada, incluído aceite de oliva español para hacerno nosotros nuestra comidita rica rica como la tortilla de patatas que nos curramos en una de las fiestecillas. Mientras descansábamos hemos tenido tiempo también de disfrutar del increíble entorno en el que se encuentra esta tranquila ciudad, su lago, sus montañas, sus colinas, los atardeceres, la pesca (aunque no hayamos pescado ni un boquerón), paseos en bici (aunque enseguida son ascensiones con cuestas de flipar), el museo internacional de la montaña, el día a día en esta ciudad...
















También hemos compartido momentos buenísimos de fiesta y diversión con nuevos amigos así como otros interesantes en los que hemos podido conocer de cerca los proyectos en los que están cooperando: Mikel (Australia) Katrine (Bélgica) Bobana (Croacia) y Been (Nepal) nuestra magnífica anfitriona.


Además hemos conocido algo de la tremenda situación en la que viven exiliados los tibetanos y a Doka y su marido, un encanto de gente, los tibetanos en general y ellos en concreto.














Las vistas de los Anapurnas desde Pokhara son increíbles, los atardeceres reflejándose en el lago de película y la sensación de estar entre las montañás más altas del mundo pero con todo tipo de comodidades y posibilidades de aportar y enriquecerte además de buen tiempo hacen de Pokhara UN LUGAR PARA APUNTAR, DONDE PASAR UNA TEMPORADA EN UN FUTURO.







 
Tampoco nos hemos olvidado de que vosotros estáis de fiesta también, las navidades y en esta fiestecita os grabamos un vídeo para felicitaroslas en varios idiomas y con la aparición estelar de nuestro reportero más dicharachero caracterizado con un sari típico.
 PORQUE SIEMPRE ESTÁIS CON NOSOTROS
¡FELIZ NAVIDAD Y MEJOR AÑO 2012! 



DAYURIPLANET TÍ VÍ EN POKHARA





























miércoles, 7 de diciembre de 2011

PUEBLÍN DE BHAKTAPUR

Bonito pueblo a las afueras de Katmandú con calles adoquinadas y ausencia de pitidos de los coches y de las motos.
Lo malo que nos cobraron 20 euros por la entrada a la plaza y nos enteramos de que se podía entrar por otro lao sin pagar, me cachisssssssssss, parecemos nuevos.
Las señoras del pueblo remueven el arroz para que se seque al sol en las pequeñas plazoletas.
El dia fué bueno hasta que la tormenta se desató echando agua a montones.
Las fotos son de Sonia.

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A partir de aquí os dejo con las autenticas narraciones de Dayuriplanet ti ví en la mismísima calle, al pie del cañón, para llevaros a vuestras pantallas la vida autentica sin mentiras y sin cortes de publicidad, jejejee






Aquí estoy comiendome un helado y disfrutando de las vistas de... y narrando...






Primer bastíón en las calles de ..., hay que ponerse a techo.






Segundo bastión y otra vez a techo en este caso "el chigre" habla por si solo metidos entre cajas cucarachas y la de mi madre eso sí....hay estaba dayuriplanet ti vi para contároslo,jejejee
Que sepais que al final me aprendí el nombre del pueblo.

lunes, 5 de diciembre de 2011

TREKKING LAGOS DE GOSAIKUND





      El trekking o ruta (papá es lo mismo pero suena más profesional, jajajajja, total patear por la montaña) para subir a los lagos de Gosaikund nos llevó 5 días. Subimos y bajamos por el mismo camino porque teníamos la mitad de las cosas en Dhunche, el pueblo en el que empezamos la ruta. No nos importó porque los caminos son tan empinados y tan interesantes por estos lares que cuando subes con la concentración, el esfuerzo, la altura, no ves ni la mitad y cuando bajas completas la visión del lugar y desde otro ángulo.

      Los lagos están a 4380m y salimos de Dhunche a 2000m así que fuimos cogiendo altura rápidamente y teniendo unas vistas increíbles. La primera noche la pasamos a 3350m en Sing Gompa en un hotelillo con ambiente de refugio, mucha gente jóven y comida rica para mí (que no para Dani que le pareció normal y escasa como casi siempre), la segunda noche la pasamos en Laurebina Yak a 3900m y como podéis ver en los vídeos y fotos pudimos disfrutar de un espectacular atardecer con el macizo del Anapurna, el Manaslu, las 4 cimas del Ganesh Himal, el Langtan Lirung (que vimos desde cerca cuando subimos al Cherco Ri) y a lo lejos las montañas
 del Tibet, (muchas de estas montañas tienen más de 7000m y algunas más de 8000m) todo esto con un increíble mar de nubes y unos colores...

   SIN LUGAR A DUDAS EL MEJOR ATARDECER QUE HE DISFRUTADO EN LA MONTAÑA.


     











    


      









          La tercera noche la pasamos al pie del más grande de los lagos a unos 4400m en unos barracones dignos de la guerrilla colombiana como decían Bego y Pilar, nuestras geniales compañeras en este trekking. Pasamos un frio de locura y de la cocina mejor ni hablar, entramos a lavarnos los dientes (no había otro sitio) y casi no podemos de la risa con la payasadas de Dani pero tenía toda la razón, más que una cocina parecía un cutre taller mecánico de los años 70 en España.

                                                                                                                   A la mañana siguiente subimos  a un mirador y continuamos la ruta que siguieron nuestras geniales compañeras de aventuras hasta 4600m desde donde pudimos divisar y disfrutar muchísimo más de las vistas del gran lago de Gosaikund y de los pequeños desperdigados por uno y otro lado. Son unos lagos sagrados, no se muy bien por qué pero la verdad es que esa mañana me sentí genial por allí solos (los demás o habían seguido o se habían bajado) con un sol de escándalo y con las nubes esperándonos apenas saliéramos del entorno de los lagos.


       La bajada la hicimos en 2 días y fue muy dura, el terreno es escarpado y formando como escaleras y las rodillas se resienten muchísimo, Dhunche no llegaba nunca pero también pudimos disfrutar de buen tiempo y de geniales vistas y momentos de relax en las casas de té del camino. Para dormir en Sing Gompa no teníamos sitio en el Red Panda (hotel refugio con buen ambiente donde dormimos a la subida) y nos hospedamos con los carrozas del lugar, hemos llegado a la conclusión de que por aquí hay más jubilados que en el camino de Santiago, eso sí, todos con sus porteadores y guias pero... son fuertes los tios/as y altos/as los jodíos, a la mayoría de los alemanes les llego por la cintura.
  















Y ahora os dejamos con Dani para DAYURIPLANET TI VI






miércoles, 2 de noviembre de 2011

TREKKING VALLE DE LANGTANG Y SUBIDA AL CHERCO RI

 
PRIMER DÍA: SYANBRUBESI-PAIRO (1890m)

         El primer día ha sido duro, como siempre, la mochila pesa un quintal y las cuestas se empinan más a medida que te vas acercando, subimos solamente 400m pero fueron suficientes por dos motivos: el primero, estábamos molidos del maravilloso viaje en autobús de 12 horas en la vaca junto con el equipaje y cientos de nepalís (no es una exageración) que se subían sin fin y que no llego a entender, aún después de haberlo visto, cómo se acomodaban, es un decir, de comodidad nada, y cómo seguía andando el autobús. ¿Le habrán puesto un motor de avión? Nunca vi nada igual. Hubo un momento que encima de mi mochila había 4 nepalís a modo de cabalgar que parecían ir volando suspendidos y haciendo coreografía sincronizada para ir esquivando las ramas, cables y banderitas que amenazaban con tirarlos a la pista porque carretera era pocas veces. El otro motivo, era la mitad de la ruta del primer día estipulado en todas partes, con lo que iríamos haciendo el trekking en distinto momento que la mayoría de los turis. Cuando salimos todavía es pronto para que los primeros que salieron hayan llegado a la mitad de la ruta y cuando pasamos por los lodges más comunes como final de etapa, ya han salido los últimos de ese día. Nos encontramos así solo a los que bajan, que te los cruzas una vez y nos vamos dando relevos con los sherpas que suben los tremendos bultos a los lodges (alojamientos de montaña) para que podamos cenar y dormir agustito.
Son increíblemente fuertes, llevan hasta el doble de su peso, cuando peor lo pasamos es cuando vemos niños, no son muchos, pero los hay, con sus piernecitas todavía sin formar, a Dani y a mí se nos parte el alma. OJALÁ ALGÚN DÍA SE LLEGUE A ERRADICAR EL TRABAJO INFANTIL EN TODO EL MUNDO. PARA MÍ ES LA PEOR LACRA DE CUALQUIER PUEBLO.


SEGUNDO DÍA: PAIRO-GUMNACHOK (2777m)
         Esta mañana nos hemos levantado pronto pero después de haber dormido 10 horas en una cama demasiado dura acolchada por la maravillosa autohinchable que finalmente, por suerte, decidimos traer.
Queríamos dormir en la tienda y comer de nuestra comida, que para eso lo llevamos, pero la vegetación es tan frondosa que solo queda sin ella el camino y porque está tan transitado y cuidado por los sherpas que no dejan que lo devore la selva. Así que cuando llegamos a este precioso lodge no tuvimos que hablar para telepáticamente saber que si no era caro, dormiríamos en él. Una casita de madera encaramada en la ladera derecha, casi colgando sobre un remanso del furioso y escandaloso río por cuya orilla tuvimos que llegar ya que el camino estaba inutilizado por una cascada que producía una nube de vapor de agua que junto con la luz del  atardecer daban al lugar una atmósfera mágica. Encima cuando preguntamos el precio de la minihabitación en la que la cama ocupaba el 95% del espacio, nos dicen que si cenamos allí son 100NPR= 1€, nos miramos incrédulos y antes de dicidirnos, comprobamos que el menú es un 10 o 15% más que en Katmandú. Pregunta obligada ¿Cuánto ganan los pobres sherpas por subir toda la materia prima, incluidas cervezas y otras bebidas de cristal cuyo casco, por supuesto, también bajan? Creo que prefiero no saberlo, por hipócrita que parezca sería demasiado duro.
         Así pues, cenamos y dormimos allí tan agustito y durante la cena conocimos a una pareja de americanos super majos; él más abierto que ella, ambos rubios medio rojizos con cara de americanos pero de los majetes.
         La ruta de hoy ha sido espectacular, continuamente a discurrido por bosque de árboles tan ancianos como hermosos, repletos de musco desde la base hasta la puntita de todas sus ramas, en una ocasión nos hemos parado a admirar y abrazar a uno de ellos y hasta le hemos visto el rostro, como con las nubes ya no podía parar de ver sus narices, ojos, boca y sus grandes brazos. Son ENTS, como los de “El señor de los anillos”. El ruido del rugiente río es ensordecedor pero sobre él se diferencian con claridad los diferentes cantos de los variados pájaros que moran en los Ents. En varias ocasiones hemos atravesado el majestuoso río por los puentes colgantes y entre el bamboleo y el rugir bajo tus pies da la impresión de que puede engullirte en cuestión de segundos.
         Las mariposas son como colibrís, todo es en consonancia con las omnipresentes gigantes. Hoy hemos empezado a ver las coquetas vestidas de blanco, pero solo se han dejado ver un poco como aperitivo, ya que a medida que cae la tarde, baja la bruma y hemos terminado metiéndonos en ella para descubrir este tranquilo y sosegado lodge en el que vamos a pasar la noche y, por supuesto, hemos cenado; con esa carita que te ponen y esa pinta de buena gente que tienen...
         Hace un rato ha llegado un grupo de sherpas que subirán a LangTang mañana y es difícil concentrarse para escribir con el ruido que hacen al comer pero muy gracioso ver como se soplan los dedos por impacientes.
         Lo peor, hay un chaval de unos 12 años con ellos que seguro que va cargadísimo, como todos y que aunque están sudados y se están quedando fríos no se ponen nada, ni en los pies con esas chanclas de dedo porque, seguramente, no lo tienen.
         Ahora se sientan alrededor de la chasca, creo que han dicho algo de nosotros y se ríen con esa risa graciosa y esa naricilla roja y redondita, con ese color tostado y esos ojillos achinados… parecen, como decía mi amiga Contxy, DUENDECILLOS DEL BOSQUE. Había otro niño, no le había visto, de unos 14 añitos que está tosiendo; a ver si se secan alrededor de la chasca, ahora están en la tertulia postcena, son 7, uno habla y los demás le escuchan con atención , no entrelazan conversaciones ni se cortan, cuando uno termina de hablar, se hace un pequeño silencio y habla otro.
         Nos vamos a dormir que ya estamos cansadísimos.


TERCER DÍA: GUMNACHOCK-ENTRE LANGTANG Y MUNDU
         Por fin ha tenido una recompensa llevar la tienda y ser autónomos.
         Salimos de Gumnachock temprano, sobre las 7 de la mañana, después de desayunar un potentísimo tazón de porridge digno de mi padre. La humedad era del 99% y seguimos custodiados por Ents en ocasiones llenos de lianas como las de tarzán.
         El camino continuó siendo un sendero de cuento en el que de vez en cuando te cruzabas con duendes del bosque con sus gorritos y orejillas sobresaliendo junto con algunos de sus cabellos, tan rojitas como su nariz redondita. Unos con andar gracioso y volátil que bajaban de dejar sus pesadas cargas y otros con paso lento y doloroso pero constante y solemne, subiendo cargas que les hacían desaparecer al verlos por detrás.
         El paisaje cambió totalmente después de los militares de Ghoratadela a los 3000m; el valle empezó a abrirse y empezamos a ver las espectaculares gigantes vestidas de blanco que se alzan coquetas en su más estirado aspecto mirando altivas por encima de las nubes que cada tarde comienzan a formarse en el valle y a  subir hacia las cumbres en un rápido y ágil avance.
         Llegamos a LangTang; compramos queso de yak, bastante insípido comparado con los nuestros además de caro, nos regaló una barra de pan chiquitita porque nos vio con ganas pero poco dinero y lo dejamos atrás.
Es una explanada llena de lodges y luego subiendo un poquito está el antiguo pueblo. Las casas son de piedra y madera al estilo tibetano y los terrenos, antaño pasto de las bestias, delimitados con muros de piedra como los de los prados de donde me crié, de piedra suelta que hay que tener cuidado de que no te caigan en un pie si los saltas. Subiendo por las calles de lo que queda del pueblo nos paramos a comprar unas galletas en una tiendita y tuvieron que llamar a la tendera que estaba de reunión con el resto de los mayores. Cuando pasamos por allí estaban todos cantando o entonando mantras y primero nos miraron sorprendidos, ¿qué hacen estos aquí arriba a estas horas?, eran las 4 y media y anochece a las 6. Luego nos saludaron efusivamente. Al salir del pueblo-hotel había una buena cuesta hasta una colina; decidimos subir allí a poner la tienda en unas praderías que se veían. Subiendo oíamos las risas de los niños y el chapoteo en el agua y al volvernos los vimos en un laguito abajo, a 3300m al atardecer, bañándose y jugando con una algarabía y energía que contrastaba con la calma y sosiego de sus mayores, reunidos sentados sobre sus piernas. Qué felices se les ve, tienen tanto sin poseer nada. Menos mal que todavía no se han corrompido pensando en lo que les falta y olvidando lo que tienen.
         Al subir la colina tuvimos nuestra recompensa: Las nubes nos dejaron ver a las coquetas y la intuición o buda nos indicó un sitio perfecto para poner la tienda, al lado del camino pero sin que se nos viera y con un espectáculo que provocó el éxtasis de Dani al dejarse fotografiar.
         Después de hacernos la cenita, solos, con una estrellada imposible para haber luna llena, nos metimos en nuestra nueva casita con nuestros saquitos de plumas y parecía que habíamos entrado en el cielo. Tan agustito el cuerpo, tan entretenida la cabeza con los recuerdos del día, y tan calentito el corazón por la compañía. NO SE PUEDE PEDIR MÁS, SI EXISTE EL CIELO, EL MÍO QUE SEA ASÍ.


4º DÍA: DESPUÉS DE LANGTANG-KYANGING GOMPA
         El amanecer ha sido tan espectacular como el atardecer, el sol ha empezado a calentarnos tempranito y aunque no hemos pasado frio, sino todo lo contrario, se agradecía.
         Cuando hemos abierto una de las puertecitas de nuestra casita, allí estaban, totalmente desnudas, exultantemente exhibicionistas, ni una nube, podíamos verlas a todas y sin saber que no era más que el aperitivo ya hemos estado admirándolas mientras desayunábamos la barrita de pan tostada y aderezada con el maravilloso aceite de oliva español que encontramos en Katmandú y una pizca de sal acompañado de un cafecito con leche. Un desayuno ideal en un sitio espectacular. Al final hemos dejado nuestro medio escondite y salido al camino a las 10. Nos hemos tomado con calma la ruta de hoy que era de unas 3 h y hemos disfrutado de cada detalle que aparecía a ambos lados a medida que seguíamos subiendo y adentrándonos en este maravilloso valle. Uno de los momentos cumbre, ha sido, cuando a nuestra izquierda apareció nuestro primer glaciar y sus magníficos gigantes custodiándolo.

         Hemos parado a comer algo y a admirarlo y cuál ha sido nuestra sorpresa cuando solo 20 minutos después, justo antes de llegar a Kyanging Gompa nos ha deleitado otro aún mayor, el del LangTang Lirung 7200m con ramificaciones como estalactitas. Llegados a este punto el espectáculo no está en mirar en una dirección, el espectáculo son 365 grados, subiendo la loma, ahí estaba, la última sorpresa del día, el pueblo de Kyanging Gompa.

         Es también un conjunto de casas Lodges de piedra y madera, como los otros, pero en una apertura del valle glaciar, con el río, las gigantes custodiando y los yak pastando y rezumando paz. Así que en lugar de continuar y poner la tienda más allá nos hemos quedado en uno de los lodges y desde nuestra habitación podemos ver, admirar y grabar en nuestra retina el alucinante glaciar del LangTang Lirung y su entorno. La emoción nos envuelve con tanta fuerza que nos hace llorar.
         Esto es maravilloso. Ahora vamos a cenar por unos 6€ los 2 y la habitación de ensueño nos cuesta 1,5€ los 2; que me pellizquen, entra dentro de nuestras posibilidades el cielo.
  


5º DÍA: KYANGYIN GOMPA-MIRADOR DE KYANGYNG RI
         Hoy nos hemos levantado, como siempre temprano. Las cortinas no son opacas que digamos y no sobran por los lados, más bien faltan, en cuanto amanece, aún con antifaz y todo, ahí estamos, con los ojos como platos. También es verdad que nos acostamos a las 20h y cuando amanece a las 5 ya llevamos 9 horas en la cama, que no durmiendo porque desde que hemos rebasado los 3000m no dormimos más de 2 horas seguidas y las picaduras de insectos no identificados que parecen esperar a que te pongas en posición horizontal para reactivar su veneno, no ayudan nada.
         Pensábamos pasar el día descansando relajadamente pero ayer nos hablaron de un mirador al que se llegaba en un par de horas a 4200m, unos 400 más de donde estábamos y que merecía la pena por las vistas al pico Lang Tang Lirung de más de 7 mil metros y su precioso glaciar que tenemos grabado porque vemos desde algo más abajo a través de la ventana de nuestra nevera-habitación incluso por la noche iluminado por la luna llena entre ratito y ratito de apicazo. Así pues, como si no pudiéramos parar en este maravilloso entorno, cogimos el genial plumífero que nos compramos a juego, moradito en Kathmandú, la cámara y medio kilo de queso de Yak que compramos a buen precio y nos subimos al mirador. Había un camino evidente y directo por el lado frontal de la montaña pero nos pareció más interesante otro que la bordeaba, por llevar la contraria, vamos, pensamos que así cuando llegáramos arriba veríamos la maravillosa panorámica en forma de “cado” regalo sorpresa.


        No se nos ocurrió pensar, aún llevando el altímetro, que quizá ese era el camino al otro mirador a 4600m, o sea, 800m de subida y por supuesto, de bajada y a esta altitud donde todo cuesta el doble, por lo menos por ahora, es muchísimo. A ver si nos vamos aclimatando y es verdad eso de que ya no te cuesta todo tanto porque si no…
         Íbamos tan entretenidos admirando la belleza de las gigantes blancas, los delicados edelweiss, por ciento, las florecillas estrella, azules y blancas, la nubes juguetonas rascándose con la punta de las coquetas, el camino del Cherco Ri, pico al que queríamos subir mañana, con forma y colores de un volcán, marrón con canletas grises y en forma de cono con el pico recortado. Cuando nos dimos cuenta vimos el mirador al que puestamente íbamos a unos 200m más abajo y nos quedaban menos de 100m, los más duros, para llegar al de Kyangyn Ri 4600m. Así que hasta allí subimos; el tiempo nos recompensó dejándonos disfrutar de las espectaculares vistas todo el tiempo que quisimos o que creímos prudente para llegar abajo antes que la neblina que sube del valle cada tarde. Dani se esplayó haciendo fotos y a mí como se me terminó la batería de la cámara, para variar, después del video de cumbre, menos mal, me dio tiempo a grabar en mi retina el espectáculo de formas, colores y profundidades que te permite delimitar la perspectiva de algura que tanto encandila a Dani y que tanto disfrutamos todos lo que subimos montañas, te sientes tan pequeño, tan insignificante y a la vez tan pleno… es una meditación natural, las vistas son tan espectaculares que relegan a tus pensamientos a un segundo e incluso tercer palno, incluso, en instantes mágicos, consiguen vaciar tu mente y entonces te sientes como si hubieras estado un siglo descansando, comiendo y durmiendo y hubieras cargado pilas para seguir adelante con la mejor de las sonrisas, la de la satisfacción por querer estar donde estás, ser quien eres, estar con quien estás y no cambiarte por nadie en este mundo. Un instante de felicidad plena que reconforta tu alma y llena tu corazón de fuerza y esperanza. Si además es compartido el goce es doble y puedes ver como se ilumina su rostro y su mirada al unísono con la tuya y un lazo invisible pero fuerte como el hilo de pescar se entrelaza entre ambos, puedes sentir el cosmos y su maravillosa omnipresencia, formamos parte de todo y todo forma parte de nosotros.
         La bajada se hizo dura, sobre todo porque nos quedamos cortos de provisiones, incluída el agua y el no tan sabroso queso de Yak que aborrecimos y no pudimos seguir comiendo, lo que necesitábamos era glucosa y líquidos, parecemos nuevos, como íbamos ahí al lado… es como cuando vas al super y no coges carro porque total, son cuatro cosas y terminas haciendo malabarismos para llegar a la caja. Así que llegamos al lodge (hotelito de montaña nepalí) hechos fosfatina y nuestro supuesto día de relax pasó a ase un maravilloso pero duro día de pateo.
         Después de una duchita caliente que nos dejó suaves como el mimosín subimos al comedor a comer-merendar-cenar y nos encontramos con una pareja de ingleses, Glym y Sara con los que mantuvimos una agradabilísima charla. Tienen cincuenta y tantos años y siguen disfrutando y viviendo las montañas y la vida con ese brillo en los ojos y esa buena energía que te da la satisfacción de saber lo que te llena y hace feliz y poder disfrutar de ello y además compartiéndolo. Ojalá cuando Dani y yo tengamos su edad rebosemos esa positividad y sigamos haciendo nuestros sueños realidad.


6º DÍA: KYANGYN GOMPA- RELAX
Hoy, como ayer finalmente no lo hicimos, hemos descansado, hemos comido y cenado, algo que no hacíamos desde que llegamos a Nepal, desayunábamos fuerte para aguantar hasta las 17 o 18 que comíamos-cenábamos pero nos hemos dado cuenta que haciendo trekkings necesitamos comer más porque nos sentíamos flojos, estamos adelgazando y hoy lo hemos pagado, la recuperación es más lenta y el cuerpo se revela pidiendo combustible, encima de la falta de proteínas en la dieta por aquí…
         Nos hemos tomado tiempo para cada uno, hemos lavado la ropa y por la tarde hemos ido a ver el lago del final del glaciar del Lang Tang Lirung que está cerquita, a 30 minutos, para desentumecer las piernas. Ha resultado muy chulo porque no había nadie y reinaba una paz que hacía sentir confortable. Dani ha hecho algunas fotos con las nubes y la luz del atardecer que seguro que merecen la pena.
         Ahora vamos a ir a la habitación para hacernos unas tortillas de queso para mañana para no cometer el mismo error de ayer y además hemos encargado un par de chapati (como el pan, en redondo y muy muy finito) para llevárnoslos también.
         Es una pena despedirse de Glym y Sara porque seguramente no los veremos más pero espero que mantengamos el contacto por internet.






7º DÍA: KYANGYING GOMPA-CHERCO RI (4986m)
         Hoy por fin hemos “atacado la cumbre” como dicen los alpinistas. Nos hemos levantado más temprano aún que de costumbre y hemos empezado a andar sobre las 6:45h. La subida ha sido dura y bastante larga porque nos lo hemos tomado con muchísima calma. Pasar de 3800 a 4986m en un día no era para menos. Las vistas eran espectaculares pero casi hasta el final las mismas que desde el mirador de Kyanying Ri al que subimos antes de ayer, pero al llegar arriba nos ha decepcionado un poco porque por el otro lado la ladera continuaba bastante a la misma altura que la cima con lo que solo veíamos la parte alta de los 2 picos que nos tapaba el Cherco Ri y mejor y más cerca el Yala Pick al que subía Glym y no el valle ni los otros glaciares ni había por ese lado sensación de altura ni de profundidad, si hubiera sido un  paseín hubiera merecido la pena pero subir 1200m y bajarlos para ver un poquitín más que desde el mirador…
         Lo bueno es que arriba nos hemos encontrado con una pareja de españoles super majos que llevan viajando 1 año y van a estar un par de meses más. Juan y Paloma. Nos estuvieron contando muchas cosas de los sitios por los que habián estado pero más que con la información que se diluyó entre la nebulosa de la altura me quedo con lo bien que se les ve, aunque delgados, con la cantidad de experiencia que han acumulado y con las puertas que se les han abierto. Ojalá sigamos en contacto por internet, maravilloso invento.


Cuando se fueron nos quedamos solos en la cumbre y eso que eran solo las dos de la tarde. La verdad es que se estaba genial, al solecito, después de comernos el bocata de tortilla de queso de Yak que nos habíamos hecho anoche, casi me quedo dormida mientras Dani buscaba la manera de hacer alguna foto sin que se le quemara con la cantidad de luz que había.
         Ha hecho un día espectacular, lo malo es que al levantarme de mis aposentos resguardados del aire y al solecito, en la cumbre, me ha dado una sensación de inestabilidad y la cabeza embotada, seguro que tenía que ver el sol y la cantidad de información que quería retener de la conversación con Juan y Paloma pero con eso del mal de altura hemos tirado para abajo como un rayo, por el no vaya a ser.
         Cuando hemos llegado a Kyangym Gompa hemos ido directos a la Bakery (cafetería pastelería alemán) que el dueño me había prometido que tendría donuts de chocolate blanco y negro. Llevo 3 días pasándome a ver si los tiene y siempre se le olvidan pero hoy si que sí; una buenísima recompensa: un buen chocolate caliente y ¾ de donuts de chocolate blanco y ¾ de donuts de chocolate negro ya que los había partido en 4 trozos y al final me he comido yo 3 de cada uno con el permiso de Dani que viéndome la cara que debía poner al comerme esa delicia me lo ha sugerido y yo, por supuesto, he aceptado. Dos donuts para cada uno eran demasiado, no por comérnoslos que para eso hubieran hecho falta una docena, sino por el precio, ya con lo que pedimos igualamos el coste de la cena entera. La pijotería se paga, estés donde estés, pero hoy ha sido con gusto.
         Estábamos acompañados por Sara ya que Glym ha subido solo, bueno, con su guía al Yala Pik. Qué tío, tiene 63 años, no cincuenta y tantos como creía y anda más y mejor que nosotros, como se conservan ambos. Yo de mayor quiero ser como ellos. Luego han llegado Paloma, Juan y Javi (otro español que conocimos hace 2 noches en nuestro hotel). La conversación ha proseguido igual de amena e interesante que en la cumbre pero ya más asntados después de los donuts y de estar a 1200m menos.


8º DÍA: KYANGYNG GOMPA-WOOD LENLODGE (Antes de Gumnachok)
         La noche ha sido bastante mala, tenía la cabeza como si hubiera estado de conciertos todo el día, me ha costado domirme más de lo normal y eso que Dani, me neño, había tenido el genial detalle de calentarme el saco para que no tardara en entrar en calor.
         Así que, después de tan mala noche y la sensación rara en la cabeza que seguía teniendo, hemos decidido que en lugar de ir hacia el fondo del valle íbamos a bajar ya hacia abajo y hemos llegado a más de la mitad de la ruta del segundo día, como se nota la bajada, hemos ido viendo y disfrutanto todo lo que no puedimos del todo subiendo, tanta concentración, respiración, peso, suelo… no te deja desfrutar ni observar como cuando bajas que prácticamente te dejar caer. Hemos visto y Dani fotografiado un ratoncillo y una ardilla además de los Yaks por cuyo territorio, muy a mi pesar, hemos tenido que volver a pasar. Cada día tengo más claro que los animales con cuernos los prefiero lejos.
         También hemos visto y hablado con gente con la que nos encontramos al subir y la que más ilusión me ha hecho es una muejr que nos pidió algo para su niño que estaba con fiebre y catarro cuando subimos y le dimos ibuprofeno con algo de reparo aunque le expliqué que le diera solo ¼ cada 6h y que tuviera algo en el estómago. También le dije que le diera jengibre que tienen mucho y ajo, malo no le haría, como el ajo es como antibiótico natural y el jengibre reconstituyente… la verdad es que estas situaciones te ponen en un aprieto… y si le sienta mal, y si le estoy perjudicando más que ayudando, y si la próxima vez su cuerpo no reacciona esperando la ayuda de las pastillitas, y si se lo da mal y si… pero si no se lo doy… yo que sé, es una tesitura horrible. En fin que después de 5 días hemos visto al niño y producto del ibuprofeno, del ginger, del ajo o seguramente más de la propia naturaleza, el niño estaba mucho mejor y me ha hecho mucha ilusión verle así de bien, pobrecito.
         Un poco más abajo nos hemos encontrado con una nepalí jovencita sentada descansando. No ha pedido agua y nos ha dado un par de caramelos buenísimos. Además nos ha contado que en el lodge en el que estamos estaba su hermana sola con su hija pequeña porque ella subía a LangTang (a 4 horas montaña arriba) y su cuñado se había ido a Katmandú, así que, si nos quedásemos con ella se iría más tranquila, le hemos dicho que sí y aquí estamos, en un claro del mágico y maravilloso bosque donde nos hemos reencontrado con los ENTS y dusfrutado y admirado su belleza, aparece de repente una cabañita de cuento tipo Jansel y Gretel  de la que han salido otra nepalí joven y una niñita con una sonrisa de oreja a oreja y cuando le hemos dicho que nos habíamos encontrado con su hermana ha asentido como si hubiera sido su misión mardar a alguien para que no pasara la noche sola aquí en medio del bosque. Me ha recordado el cuento de las 3 bolitas de oro que me contaba mi madre de pequeña, menos mal que me aprendí bien la lección y siempre ayudo a quien me lo pide en lo que puedo.
         Hace poco la niñita se ha quedado dormida en los brazos de su madre, como ya he visto a más niños dormir aquí y se han ido a la cama así que nosotros vamos a hacer los mismo a ver si conseguimos dormir bien ya a esta altura.

9º DÍA: WOOD LEN LODGE-PAIRO
         Esta mañana ha amanecido lloviendo a cántaros, Dani dice que ha empezado sobre las cuatro de la mañana, yo no me he enterado hasta las cindo y media aproximadamente que amanece y entra toda la luz a través de las ya comunes cortinas escasas. ¿Lo harán para que nos levantemos? La verdad es que es mucho más práctico utilizar las horas de luz pero dile a tu mente occidentalizada que se levante a las 5 de la mañana y se acueste a las 8 de la tarde, no siempre se consigue.
         Como estaba lloviendo hemos remoloneado en la cama, nos hemos hecho un té, hemos ido al maravilloso baño al otro lado del camino al que cualquiera salía de noche…
         Cuando nos hemos dado cuenta ya eran las 10 de la mañana y había parado de llover así que, a colocarse el mochilón, abrigarse porque han bajado muchísimo las temperaturas y a bajar.
         A medida que se ha ido despejando hemos podido comprobar que la nieve había bajado hasta 3000m aproximadamente, arriba debía hacer frío… menos mal que bajamos, aunque debía estar precioso todo nevado preferimos más calorcito, de momento.
         Aquí también está entrando el otoño y ahora podemos ver más tonalidades de ocre, marrón, amarillo y naranja que cuando subimos. Las enredaderas que adornan los maravillosos Ents están ahora a punto de dejar caer su hoja caduca y hacen un contraste con los troncos cubiertos de musgo y las hojas verdes espectacular.
         Es realmente mágico este bosque, a mitad de camino nos hemos topado con un ratoncín y luego con una ardilla, ambos han sido curiosos y mientras nos observaban Dani ha podido fotografiarlos pero lo que más ilusión nos ha hecho ha sido ver una manada o grupo de langures (monos) grises con la máscara de la cara y las manos y los pies negros. Había de todos los tamaños y están acostumbrados a que pase por allí gente y se paran a observarte desde lo alto de los ents. Había uno muy chiquitín con cara de pillo que no paraba de moverse y saltar de una rama a otra llamando la atención de los mayores que dan tales saltos que en coasiones rompen la rama en la que se posan y tienen que saltar súbitamente a otra dejándola caer, a veces, demasiado cerca de uno, hay que andarse con ojo, menos mal que Dani tiene un sexto sentido para detectar animales; lo malo es que también para atraerlos, muy a su pesar en ocasiones.
         A más de 2 horas de Syabrubensi hemos parado para tomar un té y unas galletas, en el Pairo, donde paramos al subir la primera noche pero en el otro lodge, son solo 2. Justo ha empezado a llover y con ayuda de los consejos de la que lleva el lodge, una chica jovencísima que creo que es la hermana mayor, hemos decidido quedarnos a dormir y bajar a Syabrubensi mañana por la mañana y coger, si coincide bien, el autobús de las 9:00.
         Son 5 chicas de entre 25 y 13 años y un hombre, supongo el padre, estamos en el comedor, un espacio aparte de las habitaciones, todo acristalado a cuadritos, los que podían abrirse, ya sin cristal, seguramente se rompieron en un portazo por el aire y no los han repuesto, tampoco han tapado como pudieran el hueco, total… El asiento es un banco corrido alrededor y una mesa similar al banco pero de mayor altura en frente. Hay una estufa de leña en el centro que no hace mucho por los mellados cristales y por lo que sí están que tampoco asilan mucho ya que están sobrepuestos con unas puntas y ni masilla ni silicona, que más quiero, bastante que suban los cristales; además, la puerta, como siempre, está abierta de par en par.
         Este ambiente más bien fresco no le impide a una de las chicas estar en chancas, sin calcetines, como casi todos por aquí, con el pantalón remangado y las mangas a la altura de los codos, esto mientras hace los deberes sentadita sin moverse escuchando música con su móvil pegado al oído.
         El padre está durmiendo en un camastro aquí mismo, al fondo, donde pensábamos que había únicamente mantas.
         Nos vamos a tomar un cola cao calentito para quitar el picor de la boca, se han pasado con la guindilla, y nos vamos a la cama que la bajado con el mochilón, parece que no, pero cansa muchísimo.
         Ahora han llegado las otras niñas y se han puesto todas a ver si escriben la letra de la canción que estaba oyendo una de ellas mientras hacía los deberes, intentan hacerlo hablando bajo pero entre las risas han despertado al padre que parece que se estaba echando nada más que una siesta pues la hermana mayor le trae una sopa.
         Antes de irnos la hermana mayor no dio un trozo de momo (como masa de pan sin cocer casi) y nos dijo que nos tendría preparado el té temprano. Qué maja.

10º DÍA: PAIRO-SYABRUBENSI.
         Hoy, como habíamos previsto, hemos madrugado, la hermana mayor nos tenía preparado el té con leche como nos dijo y mientras nos lo tomábamos le hemos preguntado que si eran todas hermanas y si como creíamos, ella era la mayor. Nos contó que tenía una hermana aún mayor que ella que tiene 26 años pero que se puso enferma con fiebre y mucha tos y que aunque la llevaron al hospital a Katmandú, después de 12 días, murió. Tenía una niña, la más pequeña, 13 años, es pues, su sobrina y las otras sus hermanas menores. No me atrevía a preguntarle por su madre ya que se puso bastante triste con lo de su hermana y me temo que su madre también hubiera muerto por los indicios que hacían pensar que llevaban tiempo sin una mujer mayor en casa.
         Bajamos bastante rápido para lo cansados que estábamos daunque paramos a hacer algunas fotillos que Dani tenía pendiente de la subida. Llegamos a Syabrubensi justitos para coger el autobús de las 9 pero… no había autobuses; estaban protestando por el mal estado de la carretera y por los accidente y los desprendimientos, que por otro lado, no dejaban pasar tampoco ese día ni a los yip. Más razón que un santo tienen y apoyamos totalmente la protesta y la huelga, no tenemos prisa así que… cogimos nuestros trastos, los que llevábamos y los que habíamos dejado en la Green Guest House donde nos comimos uno de los sabrosos rollitos de verdura y patata que hace la triste cocinera y nos fuimos al hotel de enfrente donde escapábamos del continuo rugir del río.
         El hotel parece por fuera colonial y señorial pero por dentro… como todos. Como dice Dani por 3 € la habitación, que queremos.
         Lo mejor del hotel es que en la habíta había baño y ducha con agua caliente y que en el jardín donde pudimos tender la colada, había un árbol de caracuyá y después de 2 semanas sin comer fruta no dejamos prácticamente una madura en el árbol, nos dimos un buen atracón.
         Luego fuimos a buscar un sitio con internet porque aunque supuestamente en nuestro hotel había, como siempre por aquí, daba la casualidad de que no funcionaba. Cuando estábamos en la calle principal, por llamarla de alguna marea, oímos que nos llamaban, eran Glhim y Sara, QUE ILUSIÓN, ya habían bajado y se iban mañana a Katmandú porque no podían salir debido a los desprendimientos. Nos tomamos un te con ellos y estuvimos viendo las geniales fotos de Glhim de su ascensión al Yala Pik y las increíbles vistas desde él, no lo apuntamos para hacerlo algún día.
         Lástima que se nos olvidó hacer una foto juntos los cuatro. Qué sorpresa más buena verlos.
         Ellos se fueron a cenar y nosotros también porque empezó a llover y pensamos que mañana en Dhunche podríamos escribir más tranquilamente a todo el mundo, ingenuos de nosotros.

11º DÍA: SYABRUBENSI-DHUNCHE: Autobús-andando-Yip
         Nos hemos levantado sin madrugar mucho, como había autobúa a las 9…
         El autobús ha llegado pero, en qué condiciones, daba pánico como dice Dani.
         Venía de Tibet porque aquí estamos casi en la frontera, bajando por una pendiente de los demonios y oliendo a freno… ¡COMO PUEDE AGUANTAR ESE TRASTO! Llevaba el triple de peso dentro y la vaca llena de mercancía y encima de la mercancía, la gente. ¡ES INCREÍBLE!, nunca he visto nada igual, EXAGERADO.
         Nos quedamos como lelos esperando a ver si bajaba gente y mercancía pero… las gallinas que salían por las que entreban; sin darnos cuenta no vimos mangados (subidos) allí arriba, encima de nuestras mochilas, con una cara de pánico que nos duro mucho pero que mucho rato. Íbamos sentados encima de las mochilas, con los pies hacia afuera y en el lado derecho del autobús, o sea, el lado del precipicio al infinito y más allá. Empezó a moverse, íbamos muy despacio y aunque se balanceaba por la irregularidad del terreno y si hacía un movimiento brusco saldríamos catapultados nos consolamos con la idea de que con semejante peso no pdría ir más rápido. Estábamos equivocados, en cuanto salió del terreno irregular empezó a aumentar la velocidad y nos miramos y empezamos a chillar como los ¡STOP PLEASE! ¡PARE POR FAVOR! Mientras la gente nos miraba atónitos y golpeaba el techo del bus que, respetuosamente, no tardó en parar.
         Nos miraban extrañados preguntándonos si estábamos bien, MENUDAS CARAS TENDRÍAMOS…
         No fueron más de 2 km pero los peores en un vehículo que he pasado, y mira que me ha tocado cada uno…
         Esta gente arriesga su vida cada vez que van a Katmandú y durante 11 horas para hacer algo más de 175 Km. La verdad es que me esperaba que las infraestructuras y logística para llegar a los sitios más o menos turísticos fuera mejor pero… que va.
         Volvimos andando con un tremendo esfuerzo pues estábamos rotos por la tensión acumulada y todo el mochilón es demasiado.
         Llegamos de nuevo a la Green House Guest House con la sensación de que el sitio nos atrapa y no nos deja ir y para mejorar nuestro estado anímico como premio de consolación volvimos a comernos otro rollito de verdura y patata, bueno 2, que van de 2 en 2.
         Después, recordando otros momentos de ¿Ahora qué hacemos? Hicimos lo mejor que se puede hacer: nada. Allí nos quedamos sentados, viendo pasar a la gente mientras se ponían al día sobre qué hacían allí esos giris, otra vez, si habían salido con el autobús de las 9.
         Pasadas unas horas, 4 ó 5, la paciencia es la madre de las ciencias, llegaron unos giris en un Yip, se bajaron y Yaqui Chan, el de nuestro hotel clavadito al actor, se puso a hablar con él y haciéndonos señas de que nos acercáramos.
         Cuando nos quisimos dar cuenta íbamos sentado solos atrás en cómodos asientos y hasta nos parecía divertido el camino con el prudente conductos y su indestructibles mitsubisi pajero 4x4, todo ello por un módico precio que la presión del pueblo consiguió para nosotros sin darle mucha opción al conductor que, aunque igualmente iba a venir para Katmandú, de no ser por el griterío que se montó a nuestro favor, hubiera intentado aprovecharse como ya nos habían ofrecido otros, por un dineral, llevarnos. No hay nada como integrarse un poco y producir empatía sin prisa, siempre sin prisa, como dicen en marruecos: “prisa mata, amigo”.
         Así que, aquí estamos, descansando en Dhunche y creo que seguiremos un par de ditas para recuperarnos del todo antes de empezar NUESTRO SEGUNDO TREKKING.
         A ver si conseguimos contactar por internet, ya lo hemos intentado 2 veces y los cortes de luz nos han dejado a un minuto de enviar un único correo general para decir que estamos bien. A ver si a la 3ª va la vencida.



DAYURIPLANET Ti Vi PRESENTA...









martes, 11 de octubre de 2011

KATMANDÚ QUE NO ES POCO

Esta ciudad es enorme, tan grande como caótica, las calles están repletas de estímulos visuales, olfativos y sobre todo auditivos,
 DANI DICE QUE AQUÍ HASTA LOS AVIONES TOCAN LA BOCINA.


Hemos estado en un par de sitios fuera del Tontódromo (sitio donde nos reunimos todos los turis al llegar)
                                         A VER QUIÉN ADIVINA DÓNDE



El resto del tiempo lo hemos empleado entre descansos en el jardín de la gues house, que es lo mejor, aunque no nos podemos quejar de la comida, sacar permisos y tikets de autobús, aquí hay que pagar por ver todo, incluso las montañas, ESPERO QUE POR LO MENOS SIRVA PARA PRESERVARLAS.
Mañana, bueno, dentro de un rato, salimos camino de Dhunche, donde empieza el Parque Nacional de LangTang en donde haremos
NUESTRO PRIMER TREKKING.

Ah! Las fotillos del Dani están reservás, ya sabéis lo especialitos que son los artistas. Ya irán saliendo a la luz, digo yo, jajajjja cuando el niño crea oportuno, vamos.
 LO BUENO SE HACE ESPERAR.